Si en el último post recomendábamos organizar concursos en las redes sociales para incrementar el número de seguidores de nuestras cuentas y mantener a los que ya tenemos, hoy vamos a hablar de otra herramienta que nos ayudará a conseguir lo mismo: las promociones.
Ofrecer al cliente a través de las redes sociales algo que no pueda conseguir de otra forma (offline, en la página web…) fomentará que nos siga. Además, es una manera de hacerle ver que su interés en nuestra marca es importante para nosotros y, por tanto, lo valoramos.
Las promociones y ofertas no es nada que vayamos a inventar nosotros: es adaptar el marketing “de toda la vida” a nuestros soportes. Por ejemplo, podemos ofrecer artículos a mitad de precio, dos por uno, regalos… Todo dependerá del producto que estemos vendiendo.
Un canal ideal para ello es Facebook. Como la idea es aumentar el número de fans, una buena opción es crear una aplicación mediante la cual, una vez que el internauta ha dado a “Me gusta”, tenga la opción de descargarse un cupón con el descuento. Si somos una tienda de bolsos, podemos ofrecer un 30% de rebaja en algunos modelos, por ejemplo.
Por supuesto, como ha ocurrido siempre, una tienda de barrio no puede permitirse ofrecer lo mismo que una cadena. Eso sí, hay que tener en cuenta que invirtiendo en este tipo de acciones tenemos la posibilidad de acceder a una serie de consumidores con los que antes no contábamos. Pues, además de seguir nuestra marca en las redes y conocernos, estos clientes se pasarán por nuestra tienda y, si les gusta, volverán.
Un ejemplo de perfil de Facebook que hace esto a menudo es el de la cadena de ropa española SuiteBlanco (antes Blanco). Continuamente están publicando promociones, cupones para que sus seguidores puedan canjearlos en tiendas, y para los que a veces es necesario hacerse fan, pero otras no. La idea es fomentar la visita a sus establecimientos y darle un valor añadido a su perfil en redes sociales.
A pesar de ello, los community managers sabemos que si queremos llevar a cabo esto necesitamos la colaboración de los directivos de las empresas para las que trabajamos o de nuestros contactos en las mismas. Si ellos no están dispuestos a ofrecer estas facilidades, nosotros no podemos hacer nada. Son ellos los que tienen que entender que, ofreciendo promociones y concursos, mejoran su imagen de marca, atraen seguidores e incrementan el número de clientes, lo que se traduce en un mayor beneficio económico.
Por otra parte, no debemos descuidar, nunca, la calidad del contenido que ofrezcamos. Tanto los concursos como las promociones son buenas medidas para atraer y fidelizar clientes, pero estos no continuarán siendo fans o seguidores si no publicamos, día tras día, unos contenidos que realmente les sean de utilidad.
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